martes, 26 de enero de 2016

Importancia de la formación experiencial



Jacobo Levi Moreno proponía un método de aprendizaje "por medio de la acción para la acción", consistía en la representación por medio de diferentes técnicas psicodrámaticas (algunas de las cuales actualmente se utilizan para el coaching y para la investigación cualitativa), sobre el fundamento de que el factor clave para la resolución eficaz de situaciones nuevas e inesperadas o la resolución creativa ante situaciones conocidas y cotidianas es la espontaneidad.

No se refiere a la espontaneidad entendida como una reacción inesperada, sino mas bien, espontaneidad como un estado psico-fisiológico que facilita una apertura a la creatividad y una disposición a la innovación. La espontaneidad se relaciona con un concepto abandonado en la literatura actual, a la vez que necesitado por todos: la libertad, en tanto la espontaneidad nos acerca a una forma de actuación mas libre a la vez que responsable. Libre de prejuicios, pautas rigidez y "conservas culturales", como decía Moreno, pero responsable dado que es una puesta en juego de todo el sujeto en la acción. El sujeto que actúa desde un estado espontaneo, actúa libremente, no puede achacar la responsabilidad de sus actos a su pasado, al futuro o a otros, es él todo-presente.

Lo interesante de esta forma de comprender la espontaneidad como un estado, es que supone el acceso o dificultad para acceder a este estado puede entrenarse y mejorarse con la práctica. Efectivamente, la espontaneidad puede entrenarse mediante la dramatización  y la representación de escenas en la que se pone en juego el sujeto delante de un grupo ante una situación específica. Entiendo por esta razón, que ademas de la exposición conceptual, la persona requiere una exposición en acción contextualizada en grupo.

La introducción de técnicas activas en la formación, es por lo tanto, la vía regia por la que el sujeto puede aprender de manera directa a contextualizar su práctica, a trabajar sus actos, a flexibilizar su rol, en síntesis, a actuar de una forma mas libre y creativa.

Por esta razón, la formación en la Asociación Pasos, la planteamos de esta manera. No formamos grandes intelectuales que luego se inhiben en la práctica, sino personas capaces de desplegar sus espontaneidad de forma adecuada en diferentes contextos, sean estos conocidos o inesperados.




martes, 24 de noviembre de 2015

El amigo, la amistad y el extranjero en la relación terapéutica PARTE III


Fragmento del libro “Acompañamiento Terapéutico en España”, Editorial Grupo 5, Madrid, 2012 ISBN: 978-84-93872-2-0


La amistad es una ilusión que se eleva sobre la realidad, diría Nietzsche (2011) una amistad de estrellas, “creamos, pues, en nuestra amistad de estrellas, aun en el caso de que fuésemos enemigos sobre la tierra”. Separar el par amigo-enemigo es una decisión que divide lo que está junto aunque en extremos opuestos, el amigo en las estrellas (seductoras, infinitas), el enemigo en la tierra. En el cielo las estrellas, en la tierra las espinas…
“¡Amigos míos no hay ningún amigo!” decía Aristóteles a los jóvenes griegos admitidos en su escuela, donde el par amigo-enemigo constituye y determina sus condiciones de inclusión y de exclusión –no hay amigo sin enemigo. Ante la Lógica del Semejante que sólo acepta al amigo, propongo una Lógica del Extranjero[iv] que, basada en la diferencia, incluye al amigo, al semejante, al prójimo y al enemigo, así como a las diferentes  formas que aparecen relacionadas o disociadas en el vínculo.

 El acompañante terapéutico es convocado a desempeñar un papel complejo, el personaje del extranjerodel invasor, que trae una pregunta, una interrogación al sujeto, a su familia, y a su entorno. Ésta es una de las funciones fundamentales del acompañante terapéutico. El extraño cuestiona con su presencia, con su mirada, y viene a ocupar un lugar para el cual no ha sido invitado, en tanto que el anfitrión, no sabe que se volverá rehén de su propia invitación, “es precisamente el dueño de la casa, el que invita, el anfitrión que invita que se vuelve rehén”(Derrida y Dufourmantelle, 2006).

Por lo tanto, en el caso que el acompañado acepte invitarnos (a su casa, a su vida cotidiana), él mismo se vuelve un rehén de su propia invitación, en tanto no puede controlar los efectos que la presencia de un extraño pueda producir. En este sentido, nuestra presencia en la casa siempre es invasiva, siempre constituye en alguna medida un acto violento para el anfitrión. Según la forma en que se procese esta violencia (ejemplificado en el caso de Martin más adelante) dependerá el hecho de que nos acojan con mayor o menor desconfianza[v].

lunes, 23 de noviembre de 2015

Taller de Acompañamiento Terapéutico en Barcelona 14/11/15



Mi agradecimiento a Marisa Pugès y su equipo de la Escola de Acompanyament Terapèutic de Barcelona, por la experiencia.


En este curso con visas a convertirse en una Especialización en Acompañamiento Terapéutico en Barcelona trabajamos el concepto de vínculo para Pichon-Riviere, las formas en que se presenta y puede aplicarse en el acompañamiento terapéutico, y su cercanía conceptual al trabajo de Jacovo Levy Moreno.

También trabajamos con supervisión activa y sociodrama, donde pudimos ver las diferentes dimensiones que actúan en la escena de acompañamiento terapéutico: la táctica, la estrategia, la política y la ética.

Aquí os dejo algunas fotos de la actividad.
Un saludo